martes, 27 de marzo de 2012

La casa Aramburu se pone moderna

Cádiz Preview convierte un palacio del XVIII en centro de creación contemporánea


Imposible que María Luisa, Micaela y Álvaro Aramburu hubieran imaginado alguna vez que su majestuosa casa se llenaría de fotografías de seres humanos con cabeza de perro y de pasteles hechos de cerámica o que albergaría una lámpara reciclada con botellas de Solán de Cabras. Dicen algunos que los conocieron que los hermanos Aramburu eran tan sobrios y majestuosos como su casa de la plaza de San Antonio de Cádiz. Por eso seguro que nunca se hubieran imaginado su mansión ni tan moderna ni tan llena de pueblo.
El palacio Aramburu abrió sus puertas al público el jueves casi de noche. Decenas de personas tuvieron que hacer turnos para entrar a ver el continente y el contenido. El continente, la propia casa. El contenido, Cádiz Preview, una iniciativa del colectivo Sinmurallas con el que pretende mostrar piezas hechas por creadores y artistas gaditanos.
Hay muebles, objetos de cerámica, ropa, esculturas, fotografías, cuadros y hasta bombones y chocolates de formas impensables. "Creo que este tipo de iniciativas pueden servir para hacer ciudadanía. Para formar, para mostrar modelos de excelencia, ejemplos que podemos imitar", afirma Francisco Cano, promotor del evento. "Es un edificio estupendo que, por sí solo, tiene su atractivo. Nosotros lo hemos completado con propuestas, con proyectos de diseño gráfico, de moda, de arte... Intentamos atraer a todas las disciplinas de la cultura, con una oferta añadida de actividades, conferencias y presentaciones de libros", añade el promotor.
Francisco Cano decía el viernes que la casa se había quedado pequeña para todo lo que querían mostrar. Tan pequeña, que en la puerta se agolpaban decenas de ciudadanos de todas las edades para entrar en el palacio minutos antes de la apertura de sus puertas. La entrada, presidida por una espectacular escalera en curva, apenas presagiaba el contenido de las estancias. El dúo artístico Vendaval, en la primera habitación, ha instalado Cocinando una trama, con platos y comidas de cerámica de colores, con las que quieren mostrar "el artificio ceremonioso que a menudo envuelve las relaciones sociales".
Muy cerca de este festín artístico-gastronómico, el creador Arsenio Rodríguez, o MundoArtsenio, enseña los nuevos muñecos fabricados con miembros de otros. O una espectacular lámpara azul realizada con 900 botellas de agua de Solán de Cabras. Otro de los atractivos de Cádiz Preview es que los ciudadanos que se acerquen hasta el palacio Aramburu estos días podrán también expresarse libremente gracias a la idea de Espacio Creativo La Bañera.
La muestra se cierra el lunes, día 19 de marzo, festivo por la celebración del 200º aniversario de la Constitución de 1812. Así que, en la sala que ocupa La Bañera, quien quiera podrá desahogarse: "Nuestra idea es un muro en blanco donde cada uno puede coger su rotulador y exponer su idea del bicentenario", explica Carlos Criado, miembro de este grupo. "No queríamos mensajes institucionales sino más bien las visiones personales sobre esta conmemoración", añade. Algunos de estos mensajes pueblan ahora lo que hasta hace no tanto era el dormitorio de Álvaro Aramburu: "Por aquí, vivienda digna". "¿Hacia dónde?" "Por un poco de ilusión, en tiempos de pesimismo".
Pero no todo es contemporáneo en Cádiz Preview. Muchos se acercaron hasta la casa atraídos únicamente por el inmueble, de tres plantas, erigido en el siglo XVIII y reformado a principios del XX por el arquitecto municipal Juan Cabrera Latorre. Un palacio tan ecléctico que contrasta estos días con un contenido tan moderno. Allí vivieron los tres hermanos Aramburu, propietarios del Banco de Cádiz, conocido como Banca Aramburu. Se llamaban Álvaro, María Luisa y Micaela. No dejaron descendencia directa, aunque en el Museo de Cádiz, una jovencísima Micaela pintada por Zuloaga aún contempla a los visitantes con los brazos en jarras y media sonrisa en los labios. Quizá no le disgusta del todo lo moderna que está su antigua casa.

sábado, 24 de marzo de 2012

El Museo homenajea al Cádiz de las Cortes en la nueva sala 'Espacio 12'

Integran la muestra un aviso, varias monedas, medallas y dos pinturas declaradas BIC


 La obra 'La Junta de Cádiz de 1810'.

El pueblo de Cádiz no se doblegó a la invitación de reconciliación que José Bonaparte le brindó. Los gaditanos querían a Fernando VII como rey constitucional y dejarían su alma ello. El camino no se antojaba fácil. Y así consta en el Aviso al Público que la Junta de Gobierno emitió en 1810 sobre la dura pugna que tendrían que librar.

Un aviso que durante todo 2012 podrá verse en la nueva sala habilitada en el Museo Provincial de Cádiz: Espacio 1812, en su particular homenaje a la Constitución. Junto a la copia de este documento (la original está momentáneamente en la muestra de Casa Pinillos), figuran otras piezas clave del Cádiz de las Cortes. Son los bienes declarados BIC que alberga el Museo de Los lugares de las Cortes y la Constitución de 1812 en San Fernando, Cádiz y la Bahía.

Entre los detalles de esta pieza destaca el cuadro de enormes dimensiones La Junta de Cádiz de 1810 (1867), obra de Ramón Rodríguez de Barcaza. Una pintura que representa el momento en que la ciudad se declara fiel a Fernando VII. Fue el inicio del "sitio de Cádiz, al que la población respondió con el aislamiento masivo de voluntarios de toda condición social", aclara Juan Alonso de la Sierra. El gran momento del asedio, que se prolongó hasta agosto de 1812.

Para comprender esta obra y momento histórico se ha instalado un audiovisual de tres minutos elaborado por el Gabinete Pedagógico.

Entre aquellos voluntarios figuraba uno de honor. El conocido arquitecto Torcuato Benjumeda, del que también puede apreciarse un retrato de Juan Rodríguez El Panadero. Fué un arquitecto muy relevante en la ciudad, autor del oratorio de la San Cueva, la fachada del Ayuntamiento o la Cárcel Real.

Completan la muestra algunas monedas de José I Bonaparte y Fernando VII y tres medallas conmemorativas dedicadas a personajes constitucionales. La del diputado americano Mejías Lequerica, que fue realizada por Aniceto Marinas, el mismo autor del conjunto escultórico del monumento de las Cortes. Otra medalla se dedica a Fernando VII y la tercera a los constitucionales, que fue realizada en 1820 cuando se restituyó la Constitución.

El Museo homenajea al Cádiz de las Cortes en la nueva sala 'Espacio 12'

Integran la muestra un aviso, varias monedas, medallas y dos pinturas declaradas BIC
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 La obra 'La Junta de Cádiz de 1810'.

El pueblo de Cádiz no se doblegó a la invitación de reconciliación que José Bonaparte le brindó. Los gaditanos querían a Fernando VII como rey constitucional y dejarían su alma ello. El camino no se antojaba fácil. Y así consta en el Aviso al Público que la Junta de Gobierno emitió en 1810 sobre la dura pugna que tendrían que librar.

Un aviso que durante todo 2012 podrá verse en la nueva sala habilitada en el Museo Provincial de Cádiz: Espacio 1812, en su particular homenaje a la Constitución. Junto a la copia de este documento (la original está momentáneamente en la muestra de Casa Pinillos), figuran otras piezas clave del Cádiz de las Cortes. Son los bienes declarados BIC que alberga el Museo de Los lugares de las Cortes y la Constitución de 1812 en San Fernando, Cádiz y la Bahía.

Entre los detalles de esta pieza destaca el cuadro de enormes dimensiones La Junta de Cádiz de 1810 (1867), obra de Ramón Rodríguez de Barcaza. Una pintura que representa el momento en que la ciudad se declara fiel a Fernando VII. Fue el inicio del "sitio de Cádiz, al que la población respondió con el aislamiento masivo de voluntarios de toda condición social", aclara Juan Alonso de la Sierra. El gran momento del asedio, que se prolongó hasta agosto de 1812.

Para comprender esta obra y momento histórico se ha instalado un audiovisual de tres minutos elaborado por el Gabinete Pedagógico.

Entre aquellos voluntarios figuraba uno de honor. El conocido arquitecto Torcuato Benjumeda, del que también puede apreciarse un retrato de Juan Rodríguez El Panadero. Fué un arquitecto muy relevante en la ciudad, autor del oratorio de la San Cueva, la fachada del Ayuntamiento o la Cárcel Real.

Completan la muestra algunas monedas de José I Bonaparte y Fernando VII y tres medallas conmemorativas dedicadas a personajes constitucionales. La del diputado americano Mejías Lequerica, que fue realizada por Aniceto Marinas, el mismo autor del conjunto escultórico del monumento de las Cortes. Otra medalla se dedica a Fernando VII y la tercera a los constitucionales, que fue realizada en 1820 cuando se restituyó la Constitución.

jueves, 22 de marzo de 2012

El legado de Cádiz en la memoria histórica de España

En-clave de Historia. El legado de Cádiz en la memoria histórica de España mostrará la importancia de esta localidad en la Historia de España y de la Humanidad.
En-clave de Historia. El legado de Cádiz en la memoria histórica de España
                    Cádiz es una de las pocas ciudades que forman parte de la memoria de la Humanidad desde el momento de su fundación pues fue el lugar donde el semidiós Hércules consiguió los rebaños del rey tartésico Geryon. Desde su mítica fundación hasta nuestros días, la ciudad de Cádiz ha sido parte fundamental de la Historia ya sea como una de las grandes ciudades del Imperio Romano -famosa por su comercio, su prestigio marinero y su templo dedicado a Hércules-; o como pieza destacada del comercio entre continentes -con el traslado de la Casa de Contratación a Cádiz en 1717-. Esta relación con América, que le llevó a la cima del poder económico, permitió el florecimiento de ideas, costumbres, formas de pensamiento que influyeron decisivamente en la política nacional e iberoamericana, en la redacción de la Carta Constitucional de 1812 y en el desarrollo de las ideas liberales por medio mundo.
La exposición recreará la historia y la influencia de la ciudad de Cádiz a través de una exquisita selección de piezas que incluye esculturas, bronces, óleos, planos, libros, ánforas, monedas y joyas.
Sede fecha
Casa Pinillos (Cádiz, España)
Del 15 marzo - 30 de mayo 2012

miércoles, 21 de marzo de 2012

Espacio de Creación Contemporánea, ECCO

El Espacio de Creación Contemporánea, ECCO, abre sus puertas con una importante muestra de la colección de arte de Bankia, antes Caja Madrid

La muestra está compuesta por más de veinte obras de artistas iberoamericanos y europeos.

 Se trata de un espacio moderno con infinitas posibilidades museológicas y abierto a todas las circunstancias que intervienen en la moderna creación artística. Un espacio que nace en medio de los acontecimientos del Bicentenario y que, lejos de querer adoptar formas utópicas que no conducen a nada - sólo estúpidos brindis al sol-, va a ser estación de paso de sensatas muestras que no hipotequen absolutamente nada de la maltrecha economía de una ciudad.  
 Por lo pronto tenemos un espacio con muchas buenas perspectivas y tres felices exposiciones, a las que debemos acudir con la mentalidad abierta y pensando que la creación artística no tiene nada más que muchas miradas a las que hay que dotar de un sabio, serio y acertado acomodo. Puede que el nuevo espacio expositivo sea un revulsivo para que lo artístico tenga los limpios horizontes que la ciudad y su gente se merece.

El nuevo espacio se ha inaugurado con una muestra importante, muy importante, que llega de una de las colecciones de arte contemporáneo más significativas que existen en España., la colección Bankia, antes Caja Madrid. Para la ocasión, se han escogido veinticuatro proyectos artísticos provenientes de los Certámenes y Becas Generación, que la entidad crediticia ha venido realizando a lo largo de estos años y constituyendo una parte de los trascendentes fondos de Arte Contemporáneo. Se trata de una serie de proyectos de artistas latinoamericanos y españoles, a los que une, además de una inclinación absoluta hacia las abiertas parcelas del Arte más inmediato, el pertenecer a una misma generación artística y cronológica -todos, menos uno, han nacido en los años 70 del pasado siglo- y, por tanto, gozan de parecidas creencias estéticas; estando todos en general muy distantes de esa plástica adocenada y fuera de lugar que, todavía, encontramos sin demasiados gestos para que adopte una nueva realidad.

La exposición transita -nunca mejor dicho- por el concepto de viaje; una metáfora plástica por la que los artistas intervienen espacios escénicos con la memoria, las vivencias íntimas y personales, el transcurrir de la existencia, el acto de viajar, de deambular, de reconocer un paisaje, de la mirada que aprehende un lugar mediato o inmediato, de la ciudad, sus elementos y sus infinitas circunstancias -urbanas, sociales, humanas… - que suponen, a su vez, el inicio y el fin de un periplo vital, con lo humano desarrollando e imponiendo los límites de un viaje de ida y vuelta que comienza en la persona, continúa en el entorno -cercano y lejano - para volver a empezar en una espiral de arbitraria duración.

María Rubio, Matías Costa, Patricia Esquivias, Francisca López y Dídac P. Lagarriga proyectan viajes internos, con la memoria dejando fluir infinitas sensaciones que transportan por los recovecos de una existencia con muchas presencias y también muchas ausencias.

Carolina Silva, Felipe Barragán, Fernando Rubio Ahumada, Pilar Barrios, Juan Linares y Erika Arzt, Tatiana Donoso, David Bestué y Marc Vives y el jerezano Juan del Junco mantienen vivo el concepto de tránsito, de acción, de recorrido discursivo que plantea el deambular cotidiano o aquel que se encuentra sumido en los territorios de la memoria.

Carolina Belén Martínez, Loidys Carnero Pineda, Eva Miquel, el alemán afincado en España Philipp Fröhlich y Regina de Miguel desarrollan la idea del paisaje como evocación de un viaje que puede haber tenido lugar o haberse estancado en las estancias de la memoria.

Juan Margolles, Sergio Belinchón, Hisae Ikenaga, Ana Marcia Varela y Leonardo Villela, Christian Bagnat y Manuel Vázquez Fernández ponen punto final al hilo conductor del hipotético viaje de ida y vuelta, centrándose en la ciudad como esquema existencial que asume la entidad física y emocional de ese transcurrir posible o imposible.

Una exposición que marca un discurso muy bien construido, que asume una nueva filosofía estética y que plantea los infinitos límites de un arte patrocinado desde los postulados extremos de una plástica llevada a cabo con los variados intereses del Arte Contemporáneo. Una muestra idónea para la inauguración de este Espacio de Creación Contemporáneo.

Un templo para imaginar la libertad

El Oratorio abrió ayer por primera vez sus puertas al público para el concierto de cámara del Cuarteto Quiroga · Gaditanos y visitantes mostraban su entusiasmo ante el resultado de los trabajos de restauración

El Cuarteto Quiroga durante su actuación en el Oratorio de San Felipe Neri.

Era la primera vez que el Oratorio de San Felipe Neri se abría al público y la expectación era máxima. Antes de las ocho de la tarde se formaba la cola para acceder a este lugar clave dentro de las celebraciones del Bicentenario. La excusa era ver el concierto de cámara del Cuarteto Quiroga, pero el objetivo de muchos de los presentes era otro: conocer el resultado de un proceso de restauración que ha durado años.

Una luz tenúe, que creaba un ambiente solemne y sobrecogedor, daba la bienvenida a los visitantes, quienes ocupaban sus asientos ordenadamente. Las miradas se dirigían a varias zonas del Oratorio, pero la mayoría se posaba en dos puntos concretos: la Inmaculada de Murillo y la impresionante bóveda que culmina la estructura.

Todos, gaditanos y foráneos, eran advertidos de que entraban a un templo sagrado y que el uso de cámaras fotográficas y teléfonos móviles no estaba permitido. Pero no hacía falta, porque cada uno de ellos parecía dispuesto a guardar en la memoria su propia imagen del momento que estaban viviendo.

El Oratorio ya tiene sus puertas abiertas. Es el momento de disfrutarlo. De que cada gaditano y visitante muestre lo que piensa sobre un lugar, que a día de hoy, es capaz de trasladarnos a unos hechos que hace doscientos años, fueron capaces de trastocar para siempre nuestra historia.

martes, 13 de marzo de 2012

El ECCO acoge parte inédita de los fondos de Diputación

Hace apenas unos días que el Espacio de Creación Contemporánea de Cádiz (ECCO) abrió sus puertas y ya se codea con una de las colecciones de arte contemporáneo de mayor entidad que atesora la provincia de Cádiz. Una buena cosecha recolectada por la Diputación Provincial de Cádiz a lo largo de varias décadas y que hoy ve la luz gracias al acuerdo de colaboración con el Ayuntamiento de Cádiz.

Las salas 1, 2 y 3 del nuevo contenedor cultural acogen, de este modo, las cerca de cuarenta piezas procedentes tanto del sonadísimo Certamen Nacional de Aduana, como de las adquisiciones realizadas por parte de la institución provincial gaditana hasta 2010 en ARCO, así como de distintas donaciones de artistas de la casa. Muchas de ellas se exponen por primera vez al público, ya que nunca antes se habían visto en las distintas muestras que de esta colección se ha realizado tanto en Rivadavia como en el Museo de Cádiz.

Entre ellas figuran piezas de autores tan conocidos como Robert Longo, Pierre Gonnord, García Alix, Chema Madoz o Joan Fontcuberta, adquiridas en ARCO en su mayoría.
Del prestigioso Fontcuberta, puede verse un homenaje en gran formato al cuadro El origen del mundo, de Gustave Courbet. Se trata de un fotomontaje que reproduce una imagen del famoso cuadro a partir de miles de fotografías capturadas de Google.
También se exhibe una original pieza de Miguel Ángel Valencia, Manigueta, adquirida en ARCO, así como una pieza del conocido autor sevillano Luis Gordillo.
En esta selección puesta en marcha por la coordinadora del ECCO, Lorena Benot, y la técnico de la Fundación Provincial de Cultura, Virginia Arizaga, también figuran obras de los gaditanos González Santiago, el dúo Vendaval –como aperitivo escultural que abre paso a la exposición–, José Ángel González de la Calle o del fotógrafo Jesús Micó.
Precisamente la obra de este último autor procede de los fondos de Aduana, que desde mediados de los 80 y hasta el 99 consiguió agenciarse un potente catálogo de unas 130 piezas, a las que se sumaron las 150 adquiridas con posterioridad.
De Aduana también son las propuestas de Eduard Resbier, Josep Güell o González Sicre, entre otras.
Una selección de las diferentes disciplinas artísticas que alberga la prestigiosa colección y de la que en un futuro podría mostrarse otro nuevo ramillete de piezas.