miércoles, 13 de febrero de 2013

Ricardo Galán Urréjola y Carmen Bustamante llevan Cádiz a Art Madrid


El arte gaditano reincide en uno de los encuentros más efervescentes del panorama artístico nacional, Art Madrid. Dos de las grandes firmas de la tierra, Carmen Bustamante y Ricardo Galán Urréjola, acudirán a la octava edición de esta feria que desde ayer y hasta el próximo 17 de febrero se celebra en su nueva ubicación del Ático de la Estación de Chamartín. 

La galería Ansorena de Madrid y Xanon de Bilbao impulsan la obra de estos dos gaditanos que acuden con sus típicas escenas urbanas -en caso de Urréjola- y costeras -de Bustamante-. Paisajes contrarios, inmersos o alejados del bullicio; foráneos o gaditanos, según el artista, pero con firma de la tierra. 


Es el caso de Carmen Bustamante, que aporta al stand de Xanon siete obras entre las que figuran piezas de ultimísima hora de su producción. Entre ellas, Bloques, obra en la que la artista vuelve a navegar en los mansos mares que siempre pinta para Cádiz, para todos los espacios costeros que dibujan su Bahía. Junto a esta obra de 1x1 que retrata una parte de los bloques del Campo del Sur también expone otras que llevan a Madrid los paisajes de arena y mar, dunas o Doñana, según comenta a este medio la propia autora, que participa casi desde el principio en el encuentro, con siete años de experiencia en este terreno junto a la galería bilbaína. 


Ricardo Galán Urréjola llevará a la feria su producción más fresca, creada en 2012, una colección realizada en acrílico sobre lino y con la que viene a analizar el paisaje urbano de Londres y Nueva York. 

Y es que este virtuoso de escenas de ciudad, medio abstractas, medio expresionistas y medio figurativas, sigue investigando en nuevas fórmulas con que resolverlas. Gran dominio técnico que para la ocasión despliega entre urbes del mundo. 

Sus creaciones se fusionan con las de cientos de artistas que exhiben su producción desde las 40 galerías participantes, cuyas propuestas se distribuyen a lo largo y ancho de 2.500 metros cuadrados de exposición. 

Junto al programa general, la feria mantiene el programa One Project, la gran apuesta de la feria por el arte joven, con la presencia de nuevos medios y soportes no convencionales. Comisariado por el crítico Javier Rubio Nomblot, acoge galerías que participan con un proyecto específico de un artista menor de 45 años, dispuestos en stands de 10 metros cuadrados y en un espacio diferenciado dentro de la feria.

jueves, 7 de febrero de 2013

Exposición en la sala Rivadavia en Cádiz



Pilar Alonso convierte al espectador en voyeur de su obra en Rivadavia

La artista gallega presentó la muestra 'The Cabinet of Cándida Stanwick', una nueva instalación que invita a invadir los secretos de los nuevos personajes de su serie. 

Es una trama en la que aparecían los protagonistas de su nueva película. Toni Volouns y Cándida Stanwick asoman parte de su relación "pasional, dependiente, de amor odio e incluso algo violenta". 

Un vínculo que se descubre entre las capas que el espectador atraviesa tan solo poner un pie en Rivadavia, "hasta ir descubriendo nuevas facetas de sus personajes", que desde esta original propuesta cuestiona la concepción de la intimidad en la actualidad. "Hoy compartimos todo en las redes sociales, pero solo mostramos lo que queremos que vean de nosotros". 

Es la frontera entre la intimidad cedida o robada, que conecta con una serie de elementos simbólicos inherentes a su obra. Entre ellos los postizos o prótesis "que vienen a esconder la realidad. 





El primer paso hacia el voyeurismo se ofrece al público en el acceso a una de las dos salas. Una instalación realizada en papel de cebolla invita a curiosear entre las demás obras dispuestas de forma laberíntica en la escena de Rivadavia. Grandes paneles por los que discurren la atención del espectador hasta el final del asunto. Hasta el final del filme. El sonido ambiente, que suena desde el fondo de la sala, también ayuda. "Es el sonido de un espacio que no te pertenece, como el salón de un vecino". Y es que parte importante de la sinopsis de su nueva obra surge de los recuerdos de su infancia. Entre otros, de aquel hueco que había bajo la escalera de casa de su abuela cubierto con una tela de gallinero. El mismo que un día tuvo que destapar hasta descubrir el hogar de la vecina, invadiendo en cierto modo la intimidad del prójimo, en la que ahora se prodiga su trabajo. 

La carga simbólica de la muestra reincide en cada paso, en cada pieza. Aparte de los ciervos que siempre discurren como parte indiscutible de su producción, inserta un nuevo elemento. De gran belleza, por cierto. Las "volvoretas, que es como se dice mariposas en gallego". 





Son las mismas mariposas del estómago, las mismas que salen volando del interior de uno de sus protagonistas en una instalación articulada en dos partes. En la primera, figura Toni Volouns sin un ojo, el mismo que parece transformado en mariposa. "Aquí entrará en juego una vez más el elemento prótesis, que ya iremos viendo". De su estómago salen las mariposas que parecen posarse en la pared opuesta. Decenas de volvoretas pintadas en papel con mensajes de "mariposas en el estómago". 

Para la puesta pictórica de la trama, Pilar Alonso trabajó con las actrices en una sesión fotográfica más allá de las paredes de su estudio. Un trabajo que se va traduciendo en la trama de la historia, como antes hizo con La Diva, que el pasado año visitó Benot. 

Porque Pilar Alonso trabaja el suspense pictórico. Es su forma de concebir el arte, en este momento de su trayectoria. Con los que invade secretos ajenos desde los suyos propios, despertando el alma de voyeur que encierra cada espectador. 



Pilar Alonso es viguesa, licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla y actualmente cursa estudios de postgrado becada por la Fundación Pedro Barrié de la Maza en la Städelschule de Frankfurt con Per Kirkeby. Ha expuesto anteriormente en galerías y espacios de España y Alemania, entre ellos, el Castillo de Santa Catalina y la galería Benot en Cádiz.

Pilar Alonso ha establecido en Rivadavia grandes paneles, una instalación a modo de laberinto, que va deshojando escenas de los personajes de esta narración. El formato de los paneles y la propia banda sonora evocan al cine. En cuanto a la técnica Alonso se prodiga en el uso de la acuarela, el carbón y la gouaché.


La muestra podrá visitarse de lunes a viernes de 10.30 a 13.30 y de 17.30 a 19.30 horas hasta el 20 de marzo.