viernes, 18 de octubre de 2013

Un gaditano gana el XXVIII del Premio BMW de pintura



El gaditano José Carlos Naranjo se ha hecho con la XVIII edición del Premio BMW de pintura con su obra ‘El camino’. El ganador, natural de Villamartín, ha logrado este premio dotado con 25.000 euros y para el que se han presentado más de 800 obras.
José Carlos Naranjo es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla. Su obra ‘El camino’, de técnica mixta sobre papel, construye, según el jurado, “un icono de vocación cinematográfica, con una figuración expresionista. Muestra una atmósfera nocturna, definida por la orientación de la luz en primer plano sobre un fondo misterioso”.
La ceremonia de entrega de los premios por parte de Su Majestad la Reina Sofía tendrá lugar el 13 de noviembre en el Auditorio Nacional. Posteriormente, se celebrará el habitual concierto solidario cuyos beneficios van destinados en su totalidad a la fundación sin ánimo de lucro Mundo en Armonía.
Todos los cuadros seleccionados en esta vigésimo octava edición se exhibirán en Casa de Vacas, en el Parque de El Retiro de Madrid, en una pinacoteca única que se podrá visitar de manera gratuita del 3 al 31 de diciembre de este año.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Ricardo Galán Urréjola y Carmen Bustamante llevan Cádiz a Art Madrid


El arte gaditano reincide en uno de los encuentros más efervescentes del panorama artístico nacional, Art Madrid. Dos de las grandes firmas de la tierra, Carmen Bustamante y Ricardo Galán Urréjola, acudirán a la octava edición de esta feria que desde ayer y hasta el próximo 17 de febrero se celebra en su nueva ubicación del Ático de la Estación de Chamartín. 

La galería Ansorena de Madrid y Xanon de Bilbao impulsan la obra de estos dos gaditanos que acuden con sus típicas escenas urbanas -en caso de Urréjola- y costeras -de Bustamante-. Paisajes contrarios, inmersos o alejados del bullicio; foráneos o gaditanos, según el artista, pero con firma de la tierra. 


Es el caso de Carmen Bustamante, que aporta al stand de Xanon siete obras entre las que figuran piezas de ultimísima hora de su producción. Entre ellas, Bloques, obra en la que la artista vuelve a navegar en los mansos mares que siempre pinta para Cádiz, para todos los espacios costeros que dibujan su Bahía. Junto a esta obra de 1x1 que retrata una parte de los bloques del Campo del Sur también expone otras que llevan a Madrid los paisajes de arena y mar, dunas o Doñana, según comenta a este medio la propia autora, que participa casi desde el principio en el encuentro, con siete años de experiencia en este terreno junto a la galería bilbaína. 


Ricardo Galán Urréjola llevará a la feria su producción más fresca, creada en 2012, una colección realizada en acrílico sobre lino y con la que viene a analizar el paisaje urbano de Londres y Nueva York. 

Y es que este virtuoso de escenas de ciudad, medio abstractas, medio expresionistas y medio figurativas, sigue investigando en nuevas fórmulas con que resolverlas. Gran dominio técnico que para la ocasión despliega entre urbes del mundo. 

Sus creaciones se fusionan con las de cientos de artistas que exhiben su producción desde las 40 galerías participantes, cuyas propuestas se distribuyen a lo largo y ancho de 2.500 metros cuadrados de exposición. 

Junto al programa general, la feria mantiene el programa One Project, la gran apuesta de la feria por el arte joven, con la presencia de nuevos medios y soportes no convencionales. Comisariado por el crítico Javier Rubio Nomblot, acoge galerías que participan con un proyecto específico de un artista menor de 45 años, dispuestos en stands de 10 metros cuadrados y en un espacio diferenciado dentro de la feria.

jueves, 7 de febrero de 2013

Exposición en la sala Rivadavia en Cádiz



Pilar Alonso convierte al espectador en voyeur de su obra en Rivadavia

La artista gallega presentó la muestra 'The Cabinet of Cándida Stanwick', una nueva instalación que invita a invadir los secretos de los nuevos personajes de su serie. 

Es una trama en la que aparecían los protagonistas de su nueva película. Toni Volouns y Cándida Stanwick asoman parte de su relación "pasional, dependiente, de amor odio e incluso algo violenta". 

Un vínculo que se descubre entre las capas que el espectador atraviesa tan solo poner un pie en Rivadavia, "hasta ir descubriendo nuevas facetas de sus personajes", que desde esta original propuesta cuestiona la concepción de la intimidad en la actualidad. "Hoy compartimos todo en las redes sociales, pero solo mostramos lo que queremos que vean de nosotros". 

Es la frontera entre la intimidad cedida o robada, que conecta con una serie de elementos simbólicos inherentes a su obra. Entre ellos los postizos o prótesis "que vienen a esconder la realidad. 





El primer paso hacia el voyeurismo se ofrece al público en el acceso a una de las dos salas. Una instalación realizada en papel de cebolla invita a curiosear entre las demás obras dispuestas de forma laberíntica en la escena de Rivadavia. Grandes paneles por los que discurren la atención del espectador hasta el final del asunto. Hasta el final del filme. El sonido ambiente, que suena desde el fondo de la sala, también ayuda. "Es el sonido de un espacio que no te pertenece, como el salón de un vecino". Y es que parte importante de la sinopsis de su nueva obra surge de los recuerdos de su infancia. Entre otros, de aquel hueco que había bajo la escalera de casa de su abuela cubierto con una tela de gallinero. El mismo que un día tuvo que destapar hasta descubrir el hogar de la vecina, invadiendo en cierto modo la intimidad del prójimo, en la que ahora se prodiga su trabajo. 

La carga simbólica de la muestra reincide en cada paso, en cada pieza. Aparte de los ciervos que siempre discurren como parte indiscutible de su producción, inserta un nuevo elemento. De gran belleza, por cierto. Las "volvoretas, que es como se dice mariposas en gallego". 





Son las mismas mariposas del estómago, las mismas que salen volando del interior de uno de sus protagonistas en una instalación articulada en dos partes. En la primera, figura Toni Volouns sin un ojo, el mismo que parece transformado en mariposa. "Aquí entrará en juego una vez más el elemento prótesis, que ya iremos viendo". De su estómago salen las mariposas que parecen posarse en la pared opuesta. Decenas de volvoretas pintadas en papel con mensajes de "mariposas en el estómago". 

Para la puesta pictórica de la trama, Pilar Alonso trabajó con las actrices en una sesión fotográfica más allá de las paredes de su estudio. Un trabajo que se va traduciendo en la trama de la historia, como antes hizo con La Diva, que el pasado año visitó Benot. 

Porque Pilar Alonso trabaja el suspense pictórico. Es su forma de concebir el arte, en este momento de su trayectoria. Con los que invade secretos ajenos desde los suyos propios, despertando el alma de voyeur que encierra cada espectador. 



Pilar Alonso es viguesa, licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla y actualmente cursa estudios de postgrado becada por la Fundación Pedro Barrié de la Maza en la Städelschule de Frankfurt con Per Kirkeby. Ha expuesto anteriormente en galerías y espacios de España y Alemania, entre ellos, el Castillo de Santa Catalina y la galería Benot en Cádiz.

Pilar Alonso ha establecido en Rivadavia grandes paneles, una instalación a modo de laberinto, que va deshojando escenas de los personajes de esta narración. El formato de los paneles y la propia banda sonora evocan al cine. En cuanto a la técnica Alonso se prodiga en el uso de la acuarela, el carbón y la gouaché.


La muestra podrá visitarse de lunes a viernes de 10.30 a 13.30 y de 17.30 a 19.30 horas hasta el 20 de marzo.

viernes, 25 de enero de 2013

Anne y Jean-Luc, una historia de amor y revolución


Un año ajetreado es la segunda novela autobiográfica de Anne Wiazemsky (Berlín, 1947), nieta del ilustre escritor francés y Premio Nobel de Literatura François Mauriac, actriz adolescente en Al azar, Baltasar, de Robert Bresson, cuya experiencia relató en La joven (El Aleph), estudiante de filosofía, musa, actriz, amante y esposa (entre 1967 y 1979) de Jean-Luc Godard, novelista (Canines, El libro de las despedidas, El libro de los destinos), guionista y directora de algunos programas de televisión.

El año en cuestión va justamente del verano de 1966 al de 1967, el periodo en el que Wiazemsky, por entonces menor de edad y estudiante de bachillerato en tránsito hacia la Universidad, conoció y (se) enamoró a un Godard en pleno éxito recién separado de Anna Karina, con quien había rodado sus primeras y exitosas películas (Una mujer es una mujer, Vivir su vida, Pierrot el loco), un año intenso repleto de nuevas experiencias, dudas y conflictos familiares y personales que forjaron la personalidad adulta de una adolescente hermosa, confusa e inquieta y que culminaron con una boda secreta en un ayuntamiento suizo y el rodaje de una película, La Chinoise, que, en su adaptación del Pequeño Libro Rojo de Mao a una célula de “Robinsones del marxismo-leninismo”, iba a preludiar el espíritu que habría de inundar las calles poco tiempo después en mayo de 1968.

A partir de las notas de su diario de juventud, una lúcida, sincera y precisa Wiazemsky va desgranando poco a poco, siempre atenta a los detalles y sujeta al vaivén de los estados de ánimo, los acontecimientos excepcionales de aquel periodo convulso y maravilloso: la primera carta de amor que escribió al director de Maculino, femenino dirigida a la redacción de los Cahiers du cinéma, el primer encuentro con el cineasta, al que siempre retrata como un niño travieso, cariñoso y celoso, locuaz y seductor, tan tierno, cortés y tímido en la intimidad como seguro, autoritario e incluso agresivo en sus rodajes y apariciones públicas, las escapadas furtivas, las sesiones de cine para ver las películas de Lang, Rossellini, Renoir y Bergman o las comedias de Louis de Funès, los primeros encuentros sexuales, las angustiosas falsas alarmas de embarazo, las peleas continuas con su madre y su familia, que desaprobaba la relación desigual sin disimulos, o el despertar de su vocación como actriz, escritora o fotógrafa.

Si un Bresson siempre correcto aunque excesivamente paternal y protector era el protagonista de fondo de aquella primera novela de iniciación, un Godard entregado y furiosamente romántico lo es de ésta, aunque no sea exactamente una novela sobre el cineasta o su cine, sino más bien el relato de aprendizaje y formación de una joven de buena familia seducida por el crepitante ambiente cultural e intelectual del París de mediados de los sesenta, una ciudad efervescente por la que desfilan figuras como Jeanson, Cournot, Sartre, Merleau-Ponty, Sollers, Truffaut, Rivette, Coutard, Bertolucci, Barbara, Jeanne Moreau, Jean-Pierre Léaud, Jean Vilar o Maurice Béjart, un París que ella pasó de contemplar desde la barrera a protagonizar en primer plano, acompañando al que todos consideraban como el cineasta más genial de su generación.

Un año ajetreado puede leerse así en clave histórica y generacional, para aquellos lectores no cinéfilos o no interesados por la figura de Godard y su entorno, pero resulta especialmente recomendable para el conocedor y el seguidor del director de Al final de la escapada, en su retrato insólito tras el que se adivinan pasiones, sonrisas e incluso gestos de torpeza y ternura keatonianas que él mismo siempre se encargó de esconder tras sus gafas de sol. Si sus películas con Karina ya dejaban traslucir, entre las fracturas del lenguaje y la voluntad de épater la bourgeois, un profundo espíritu romántico escondido en la cinefilia y la pasión por la literatura o la música, el periodo de cortejo, seducción, inspiración y convivencia inicial con Wiazemsky nos revelan a un Godard mucho más frágil y transparente, a un tipo tal vez solitario y desesperado que buscó en el amor de una joven burguesa la protección para sus propias carencias.

Lo que vino después, fuera ya de las páginas de este libro, es de sobra conocido: una radicalización y una politización de Godard en su carácter y en sus prácticas cinematográficas que lo fueron aislando cada vez más del cine francés y de su propia esposa, y una carrera como actriz de Wiazemsky que se prolongó durante unos cuantos años junto a su esposo (Week-end, Todo va bien) o a cineastas como Pasolini (Teorema, Porcile) antes de la separación definitiva.

Un año ajetreado – Anne Wiazemsky – Trad. de Javier Albiñana – Anagrama – 224 págs. – 18 euros

martes, 27 de marzo de 2012

La casa Aramburu se pone moderna

Cádiz Preview convierte un palacio del XVIII en centro de creación contemporánea


Imposible que María Luisa, Micaela y Álvaro Aramburu hubieran imaginado alguna vez que su majestuosa casa se llenaría de fotografías de seres humanos con cabeza de perro y de pasteles hechos de cerámica o que albergaría una lámpara reciclada con botellas de Solán de Cabras. Dicen algunos que los conocieron que los hermanos Aramburu eran tan sobrios y majestuosos como su casa de la plaza de San Antonio de Cádiz. Por eso seguro que nunca se hubieran imaginado su mansión ni tan moderna ni tan llena de pueblo.
El palacio Aramburu abrió sus puertas al público el jueves casi de noche. Decenas de personas tuvieron que hacer turnos para entrar a ver el continente y el contenido. El continente, la propia casa. El contenido, Cádiz Preview, una iniciativa del colectivo Sinmurallas con el que pretende mostrar piezas hechas por creadores y artistas gaditanos.
Hay muebles, objetos de cerámica, ropa, esculturas, fotografías, cuadros y hasta bombones y chocolates de formas impensables. "Creo que este tipo de iniciativas pueden servir para hacer ciudadanía. Para formar, para mostrar modelos de excelencia, ejemplos que podemos imitar", afirma Francisco Cano, promotor del evento. "Es un edificio estupendo que, por sí solo, tiene su atractivo. Nosotros lo hemos completado con propuestas, con proyectos de diseño gráfico, de moda, de arte... Intentamos atraer a todas las disciplinas de la cultura, con una oferta añadida de actividades, conferencias y presentaciones de libros", añade el promotor.
Francisco Cano decía el viernes que la casa se había quedado pequeña para todo lo que querían mostrar. Tan pequeña, que en la puerta se agolpaban decenas de ciudadanos de todas las edades para entrar en el palacio minutos antes de la apertura de sus puertas. La entrada, presidida por una espectacular escalera en curva, apenas presagiaba el contenido de las estancias. El dúo artístico Vendaval, en la primera habitación, ha instalado Cocinando una trama, con platos y comidas de cerámica de colores, con las que quieren mostrar "el artificio ceremonioso que a menudo envuelve las relaciones sociales".
Muy cerca de este festín artístico-gastronómico, el creador Arsenio Rodríguez, o MundoArtsenio, enseña los nuevos muñecos fabricados con miembros de otros. O una espectacular lámpara azul realizada con 900 botellas de agua de Solán de Cabras. Otro de los atractivos de Cádiz Preview es que los ciudadanos que se acerquen hasta el palacio Aramburu estos días podrán también expresarse libremente gracias a la idea de Espacio Creativo La Bañera.
La muestra se cierra el lunes, día 19 de marzo, festivo por la celebración del 200º aniversario de la Constitución de 1812. Así que, en la sala que ocupa La Bañera, quien quiera podrá desahogarse: "Nuestra idea es un muro en blanco donde cada uno puede coger su rotulador y exponer su idea del bicentenario", explica Carlos Criado, miembro de este grupo. "No queríamos mensajes institucionales sino más bien las visiones personales sobre esta conmemoración", añade. Algunos de estos mensajes pueblan ahora lo que hasta hace no tanto era el dormitorio de Álvaro Aramburu: "Por aquí, vivienda digna". "¿Hacia dónde?" "Por un poco de ilusión, en tiempos de pesimismo".
Pero no todo es contemporáneo en Cádiz Preview. Muchos se acercaron hasta la casa atraídos únicamente por el inmueble, de tres plantas, erigido en el siglo XVIII y reformado a principios del XX por el arquitecto municipal Juan Cabrera Latorre. Un palacio tan ecléctico que contrasta estos días con un contenido tan moderno. Allí vivieron los tres hermanos Aramburu, propietarios del Banco de Cádiz, conocido como Banca Aramburu. Se llamaban Álvaro, María Luisa y Micaela. No dejaron descendencia directa, aunque en el Museo de Cádiz, una jovencísima Micaela pintada por Zuloaga aún contempla a los visitantes con los brazos en jarras y media sonrisa en los labios. Quizá no le disgusta del todo lo moderna que está su antigua casa.

sábado, 24 de marzo de 2012

El Museo homenajea al Cádiz de las Cortes en la nueva sala 'Espacio 12'

Integran la muestra un aviso, varias monedas, medallas y dos pinturas declaradas BIC


 La obra 'La Junta de Cádiz de 1810'.

El pueblo de Cádiz no se doblegó a la invitación de reconciliación que José Bonaparte le brindó. Los gaditanos querían a Fernando VII como rey constitucional y dejarían su alma ello. El camino no se antojaba fácil. Y así consta en el Aviso al Público que la Junta de Gobierno emitió en 1810 sobre la dura pugna que tendrían que librar.

Un aviso que durante todo 2012 podrá verse en la nueva sala habilitada en el Museo Provincial de Cádiz: Espacio 1812, en su particular homenaje a la Constitución. Junto a la copia de este documento (la original está momentáneamente en la muestra de Casa Pinillos), figuran otras piezas clave del Cádiz de las Cortes. Son los bienes declarados BIC que alberga el Museo de Los lugares de las Cortes y la Constitución de 1812 en San Fernando, Cádiz y la Bahía.

Entre los detalles de esta pieza destaca el cuadro de enormes dimensiones La Junta de Cádiz de 1810 (1867), obra de Ramón Rodríguez de Barcaza. Una pintura que representa el momento en que la ciudad se declara fiel a Fernando VII. Fue el inicio del "sitio de Cádiz, al que la población respondió con el aislamiento masivo de voluntarios de toda condición social", aclara Juan Alonso de la Sierra. El gran momento del asedio, que se prolongó hasta agosto de 1812.

Para comprender esta obra y momento histórico se ha instalado un audiovisual de tres minutos elaborado por el Gabinete Pedagógico.

Entre aquellos voluntarios figuraba uno de honor. El conocido arquitecto Torcuato Benjumeda, del que también puede apreciarse un retrato de Juan Rodríguez El Panadero. Fué un arquitecto muy relevante en la ciudad, autor del oratorio de la San Cueva, la fachada del Ayuntamiento o la Cárcel Real.

Completan la muestra algunas monedas de José I Bonaparte y Fernando VII y tres medallas conmemorativas dedicadas a personajes constitucionales. La del diputado americano Mejías Lequerica, que fue realizada por Aniceto Marinas, el mismo autor del conjunto escultórico del monumento de las Cortes. Otra medalla se dedica a Fernando VII y la tercera a los constitucionales, que fue realizada en 1820 cuando se restituyó la Constitución.

El Museo homenajea al Cádiz de las Cortes en la nueva sala 'Espacio 12'

Integran la muestra un aviso, varias monedas, medallas y dos pinturas declaradas BIC
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 La obra 'La Junta de Cádiz de 1810'.

El pueblo de Cádiz no se doblegó a la invitación de reconciliación que José Bonaparte le brindó. Los gaditanos querían a Fernando VII como rey constitucional y dejarían su alma ello. El camino no se antojaba fácil. Y así consta en el Aviso al Público que la Junta de Gobierno emitió en 1810 sobre la dura pugna que tendrían que librar.

Un aviso que durante todo 2012 podrá verse en la nueva sala habilitada en el Museo Provincial de Cádiz: Espacio 1812, en su particular homenaje a la Constitución. Junto a la copia de este documento (la original está momentáneamente en la muestra de Casa Pinillos), figuran otras piezas clave del Cádiz de las Cortes. Son los bienes declarados BIC que alberga el Museo de Los lugares de las Cortes y la Constitución de 1812 en San Fernando, Cádiz y la Bahía.

Entre los detalles de esta pieza destaca el cuadro de enormes dimensiones La Junta de Cádiz de 1810 (1867), obra de Ramón Rodríguez de Barcaza. Una pintura que representa el momento en que la ciudad se declara fiel a Fernando VII. Fue el inicio del "sitio de Cádiz, al que la población respondió con el aislamiento masivo de voluntarios de toda condición social", aclara Juan Alonso de la Sierra. El gran momento del asedio, que se prolongó hasta agosto de 1812.

Para comprender esta obra y momento histórico se ha instalado un audiovisual de tres minutos elaborado por el Gabinete Pedagógico.

Entre aquellos voluntarios figuraba uno de honor. El conocido arquitecto Torcuato Benjumeda, del que también puede apreciarse un retrato de Juan Rodríguez El Panadero. Fué un arquitecto muy relevante en la ciudad, autor del oratorio de la San Cueva, la fachada del Ayuntamiento o la Cárcel Real.

Completan la muestra algunas monedas de José I Bonaparte y Fernando VII y tres medallas conmemorativas dedicadas a personajes constitucionales. La del diputado americano Mejías Lequerica, que fue realizada por Aniceto Marinas, el mismo autor del conjunto escultórico del monumento de las Cortes. Otra medalla se dedica a Fernando VII y la tercera a los constitucionales, que fue realizada en 1820 cuando se restituyó la Constitución.

jueves, 22 de marzo de 2012

El legado de Cádiz en la memoria histórica de España

En-clave de Historia. El legado de Cádiz en la memoria histórica de España mostrará la importancia de esta localidad en la Historia de España y de la Humanidad.
En-clave de Historia. El legado de Cádiz en la memoria histórica de España
                    Cádiz es una de las pocas ciudades que forman parte de la memoria de la Humanidad desde el momento de su fundación pues fue el lugar donde el semidiós Hércules consiguió los rebaños del rey tartésico Geryon. Desde su mítica fundación hasta nuestros días, la ciudad de Cádiz ha sido parte fundamental de la Historia ya sea como una de las grandes ciudades del Imperio Romano -famosa por su comercio, su prestigio marinero y su templo dedicado a Hércules-; o como pieza destacada del comercio entre continentes -con el traslado de la Casa de Contratación a Cádiz en 1717-. Esta relación con América, que le llevó a la cima del poder económico, permitió el florecimiento de ideas, costumbres, formas de pensamiento que influyeron decisivamente en la política nacional e iberoamericana, en la redacción de la Carta Constitucional de 1812 y en el desarrollo de las ideas liberales por medio mundo.
La exposición recreará la historia y la influencia de la ciudad de Cádiz a través de una exquisita selección de piezas que incluye esculturas, bronces, óleos, planos, libros, ánforas, monedas y joyas.
Sede fecha
Casa Pinillos (Cádiz, España)
Del 15 marzo - 30 de mayo 2012

miércoles, 21 de marzo de 2012

Espacio de Creación Contemporánea, ECCO

El Espacio de Creación Contemporánea, ECCO, abre sus puertas con una importante muestra de la colección de arte de Bankia, antes Caja Madrid

La muestra está compuesta por más de veinte obras de artistas iberoamericanos y europeos.

 Se trata de un espacio moderno con infinitas posibilidades museológicas y abierto a todas las circunstancias que intervienen en la moderna creación artística. Un espacio que nace en medio de los acontecimientos del Bicentenario y que, lejos de querer adoptar formas utópicas que no conducen a nada - sólo estúpidos brindis al sol-, va a ser estación de paso de sensatas muestras que no hipotequen absolutamente nada de la maltrecha economía de una ciudad.  
 Por lo pronto tenemos un espacio con muchas buenas perspectivas y tres felices exposiciones, a las que debemos acudir con la mentalidad abierta y pensando que la creación artística no tiene nada más que muchas miradas a las que hay que dotar de un sabio, serio y acertado acomodo. Puede que el nuevo espacio expositivo sea un revulsivo para que lo artístico tenga los limpios horizontes que la ciudad y su gente se merece.

El nuevo espacio se ha inaugurado con una muestra importante, muy importante, que llega de una de las colecciones de arte contemporáneo más significativas que existen en España., la colección Bankia, antes Caja Madrid. Para la ocasión, se han escogido veinticuatro proyectos artísticos provenientes de los Certámenes y Becas Generación, que la entidad crediticia ha venido realizando a lo largo de estos años y constituyendo una parte de los trascendentes fondos de Arte Contemporáneo. Se trata de una serie de proyectos de artistas latinoamericanos y españoles, a los que une, además de una inclinación absoluta hacia las abiertas parcelas del Arte más inmediato, el pertenecer a una misma generación artística y cronológica -todos, menos uno, han nacido en los años 70 del pasado siglo- y, por tanto, gozan de parecidas creencias estéticas; estando todos en general muy distantes de esa plástica adocenada y fuera de lugar que, todavía, encontramos sin demasiados gestos para que adopte una nueva realidad.

La exposición transita -nunca mejor dicho- por el concepto de viaje; una metáfora plástica por la que los artistas intervienen espacios escénicos con la memoria, las vivencias íntimas y personales, el transcurrir de la existencia, el acto de viajar, de deambular, de reconocer un paisaje, de la mirada que aprehende un lugar mediato o inmediato, de la ciudad, sus elementos y sus infinitas circunstancias -urbanas, sociales, humanas… - que suponen, a su vez, el inicio y el fin de un periplo vital, con lo humano desarrollando e imponiendo los límites de un viaje de ida y vuelta que comienza en la persona, continúa en el entorno -cercano y lejano - para volver a empezar en una espiral de arbitraria duración.

María Rubio, Matías Costa, Patricia Esquivias, Francisca López y Dídac P. Lagarriga proyectan viajes internos, con la memoria dejando fluir infinitas sensaciones que transportan por los recovecos de una existencia con muchas presencias y también muchas ausencias.

Carolina Silva, Felipe Barragán, Fernando Rubio Ahumada, Pilar Barrios, Juan Linares y Erika Arzt, Tatiana Donoso, David Bestué y Marc Vives y el jerezano Juan del Junco mantienen vivo el concepto de tránsito, de acción, de recorrido discursivo que plantea el deambular cotidiano o aquel que se encuentra sumido en los territorios de la memoria.

Carolina Belén Martínez, Loidys Carnero Pineda, Eva Miquel, el alemán afincado en España Philipp Fröhlich y Regina de Miguel desarrollan la idea del paisaje como evocación de un viaje que puede haber tenido lugar o haberse estancado en las estancias de la memoria.

Juan Margolles, Sergio Belinchón, Hisae Ikenaga, Ana Marcia Varela y Leonardo Villela, Christian Bagnat y Manuel Vázquez Fernández ponen punto final al hilo conductor del hipotético viaje de ida y vuelta, centrándose en la ciudad como esquema existencial que asume la entidad física y emocional de ese transcurrir posible o imposible.

Una exposición que marca un discurso muy bien construido, que asume una nueva filosofía estética y que plantea los infinitos límites de un arte patrocinado desde los postulados extremos de una plástica llevada a cabo con los variados intereses del Arte Contemporáneo. Una muestra idónea para la inauguración de este Espacio de Creación Contemporáneo.

Un templo para imaginar la libertad

El Oratorio abrió ayer por primera vez sus puertas al público para el concierto de cámara del Cuarteto Quiroga · Gaditanos y visitantes mostraban su entusiasmo ante el resultado de los trabajos de restauración

El Cuarteto Quiroga durante su actuación en el Oratorio de San Felipe Neri.

Era la primera vez que el Oratorio de San Felipe Neri se abría al público y la expectación era máxima. Antes de las ocho de la tarde se formaba la cola para acceder a este lugar clave dentro de las celebraciones del Bicentenario. La excusa era ver el concierto de cámara del Cuarteto Quiroga, pero el objetivo de muchos de los presentes era otro: conocer el resultado de un proceso de restauración que ha durado años.

Una luz tenúe, que creaba un ambiente solemne y sobrecogedor, daba la bienvenida a los visitantes, quienes ocupaban sus asientos ordenadamente. Las miradas se dirigían a varias zonas del Oratorio, pero la mayoría se posaba en dos puntos concretos: la Inmaculada de Murillo y la impresionante bóveda que culmina la estructura.

Todos, gaditanos y foráneos, eran advertidos de que entraban a un templo sagrado y que el uso de cámaras fotográficas y teléfonos móviles no estaba permitido. Pero no hacía falta, porque cada uno de ellos parecía dispuesto a guardar en la memoria su propia imagen del momento que estaban viviendo.

El Oratorio ya tiene sus puertas abiertas. Es el momento de disfrutarlo. De que cada gaditano y visitante muestre lo que piensa sobre un lugar, que a día de hoy, es capaz de trasladarnos a unos hechos que hace doscientos años, fueron capaces de trastocar para siempre nuestra historia.

martes, 13 de marzo de 2012

El ECCO acoge parte inédita de los fondos de Diputación

Hace apenas unos días que el Espacio de Creación Contemporánea de Cádiz (ECCO) abrió sus puertas y ya se codea con una de las colecciones de arte contemporáneo de mayor entidad que atesora la provincia de Cádiz. Una buena cosecha recolectada por la Diputación Provincial de Cádiz a lo largo de varias décadas y que hoy ve la luz gracias al acuerdo de colaboración con el Ayuntamiento de Cádiz.

Las salas 1, 2 y 3 del nuevo contenedor cultural acogen, de este modo, las cerca de cuarenta piezas procedentes tanto del sonadísimo Certamen Nacional de Aduana, como de las adquisiciones realizadas por parte de la institución provincial gaditana hasta 2010 en ARCO, así como de distintas donaciones de artistas de la casa. Muchas de ellas se exponen por primera vez al público, ya que nunca antes se habían visto en las distintas muestras que de esta colección se ha realizado tanto en Rivadavia como en el Museo de Cádiz.

Entre ellas figuran piezas de autores tan conocidos como Robert Longo, Pierre Gonnord, García Alix, Chema Madoz o Joan Fontcuberta, adquiridas en ARCO en su mayoría.
Del prestigioso Fontcuberta, puede verse un homenaje en gran formato al cuadro El origen del mundo, de Gustave Courbet. Se trata de un fotomontaje que reproduce una imagen del famoso cuadro a partir de miles de fotografías capturadas de Google.
También se exhibe una original pieza de Miguel Ángel Valencia, Manigueta, adquirida en ARCO, así como una pieza del conocido autor sevillano Luis Gordillo.
En esta selección puesta en marcha por la coordinadora del ECCO, Lorena Benot, y la técnico de la Fundación Provincial de Cultura, Virginia Arizaga, también figuran obras de los gaditanos González Santiago, el dúo Vendaval –como aperitivo escultural que abre paso a la exposición–, José Ángel González de la Calle o del fotógrafo Jesús Micó.
Precisamente la obra de este último autor procede de los fondos de Aduana, que desde mediados de los 80 y hasta el 99 consiguió agenciarse un potente catálogo de unas 130 piezas, a las que se sumaron las 150 adquiridas con posterioridad.
De Aduana también son las propuestas de Eduard Resbier, Josep Güell o González Sicre, entre otras.
Una selección de las diferentes disciplinas artísticas que alberga la prestigiosa colección y de la que en un futuro podría mostrarse otro nuevo ramillete de piezas.

domingo, 11 de marzo de 2012

Tesoros ocultos y vulnerables

El arte y los tesoros pueden encontrarse donde a veces no se espera, como por ejemplo es el caso de uno de los tesoros ocultos  en el pinar de los Pozos de la Piedad, en plena Sierra de San Cristóbal. Lugar donde se puede contemplar uno de los recursos hídricos subterráneos mas importantes como son las obras hidráulicas que sirvieron para que El Puerto contara con abastecimiento de agua de manera regular desde mediados del siglo XVIII, un hito del que pueden presumir pocos municipios en España. Comúnmente, se denomina a todo como los Pozos de la Piedad, pero lo cierto es que el conjunto de galerías para captar el agua subterránea de la Sierra de San Cristóbal está conformado por tres infraestructuras independientes cuyo estado de conservación, a día de hoy, es deficiente.

Ya el antiguo asentamiento de Doña Blanca tomaba agua del acuífero gracias a los manantiales que brotaban a la superficie a la altura de Las Leonas y Sidueña. Pero fue en 1588 cuando se puso en marcha una primera conducción que obtenía el líquido elemento en la Sierra y lo llevaba a la ciudad. No obstante, la primera gran obra fue a mediados del siglo XVIII cuando se construyeron los Minados del Puerto, también denominado como la 'Obra de la Fuente'. Considerada como la primera gran obra hidráulica de El Puerto, consistía en la construcción de una serie de ramales que recogía el agua de los manantiales para llevarlas hasta la ciudad mediante un acueducto subterráneo de más de 5 kilómetros de longitud que llegaba hasta lo que hoy día es el Paseo de la Victoria para distribuirla desde ese punto a las viviendas. El emblema de esta conducción es la Fuente de las Galeras, que se utilizaba para cargar agua en los barcos, que iban fundamentalmente a Cádiz para que la capital tuviera suministro (eran las llamadas 'aguadas'). Para corroborar la importancia de esta obra pública solo hay que consultar su presupuesto, que ascendió a 1,8 millones de reales (lo que suponía el gasto del cabildo portuense de entonces durante 10 años). La infraestructura se pagó mediante una fórmula que hoy día sigue aplicándose, el pago de un canon por parte de los usuarios.

La segunda gran construcción fue promovida por el Ayuntamiento de Cádiz. A mediados del siglo XIX, el cabildo gaditano optó por buscar una alternativa para no tener que pagar a El Puerto por el suministro, un negocio que era bastante rentable para la ciudad. Por ello, adquirió varias fincas en las faldas de la Sierra (de hecho, a día de hoy, aún cuenta con alguna que otra propiedad) y construyó una galería de más de dos kilómetros de longitud con la que captar el agua del acuífero. Sin embargo, un error de diseño de las Galerías de Cádiz al ubicarlas a una cuota demasiado baja motivó que hubiera continuas filtraciones de agua salina procedente de la marisma (hoy desecada por los cultivos del Poblado de Doña Blanca). Además, se inició un conflicto por el agua de la Sierra entre El Puerto y Cádiz ya que la obra del consistorio capitalino provocó que los Minados quedaran casi secos.

El conflicto se resolvió a principios del siglo XX con un reparto de las zonas de captación y, tras la Guerra Civil, se iniciaron los trámites para una nueva infraestructura, los Pozos de la Piedad. Está conformada por una decena de pozos unidos por galerías de 1.250 metros de longitud, que entraron en funcionamiento en la década de los cuarenta. Pero esta obra tuvo poco recorrido ya que a finales de los 50 El Puerto se integró en la recién creada Zona de Abastecimiento Gaditana por lo que comenzó a utilizarse el pantano de Los Hurones.

viernes, 9 de marzo de 2012

El ECCO se sumerge en la cultura

Nace un nuevo Espacio para la Creación Contemporánea en Cádiz: ECCO. Nace frente al mar y se sumerge en él. Una vídeo instalación de Pablo Fernández Pujol proyectada sobre la fachada del emblemático edificio del siglo XVIII convertía al centro en una enorme pecera de proyectos culturales contemporáneos.
La grabación de varios personajes interactuando con el medio líquido asomaba en la tarde noche de ayer por cada una de las ventanas del edificio que ocupaban los antiguos cuarteles de Carlos III, en una elaborada metáfora sobre el carácter vivo y dinámico del que pretende contagiarse el nuevo equipamiento.
Una apuesta decidida por la cultura que ayer vio la luz tras varios años de trabajo.
De ida...y vuelta es el título de esta propuesta elaborada por una serie de artistas españoles, residentes en España o iberoamericanos que exponen su obra tomando el viaje como hilo conductor.
La exposición se articula así en torno a cuatro áreas temáticas: el viaje a través de la historia y la memoria, acciones y recorridos, el paisaje como evocación del viaje, y el final del mismo: la ciudad. Un diálogo entre esta veintena de artistas españoles, que a través de técnicas como la fotografía, el vídeo, la instalación, la pintura, la animación o el dibujo tratan conceptos como el desplazamiento, la memoria o la historia.
Una exposición, en definitiva, diseñada entre apuntes de viajes. Un viaje que ayer tomaba como punto de partida el ECCO, un lugar para sumergirse junto a los proyectos contemporáneos de la cultura gaditana y del resto del mundo.

miércoles, 22 de febrero de 2012

David Hurn

David Hurn es un fotógrafo inglés, de origen galés (nacido el 21 de julio de 1934 en Redhill, Surrey, Inglaterra, vive y trabaja en Gales) fotógrafo documental y miembro de Magnum Photos.


(c) David Hurn
(c) David Hurn
La vida como se revela delante de la cámara está tan llena de complejidad, de maravillas y de sorpresa que encuentro innecesario crear nuevas realidades. Hay más placer, para mí, en las cosas tal como son.
La fotografía documental es la presentación o la representación de un hecho real de una manera que lo haga creíble y vivo a una audiencia en este tiempo.
Cuando una madre hace una fotografía de un bebé (la fotografía de un bebé es seguramente el tipo de fotografía documental más recurrente) hay una gran probabilidad de que los miembros de su familia reconozcan al niño. Por supuesto que es posible que no puedan hacerlo. Pero es más probable reconocer al niño por una fotografía que mirando una pintura o leyendo una descripción escrita.
Es importante tener el equipo correcto para el propósito en curso y que sea compatible con su propia personalidad. ¡Es posible insertar un tornillo con un martillo pero el trabajo es mucho más eficiente con un destornillador, preferiblemente uno motorizado!
Un fotógrafo no debe sólo caminar por las calles sino que debe caminar mucho, con un propósito; así que el equipo más importante después de la cámara son unos buenos pares de zapatos. Un escritor puede hacer mucho trabajo sin salir de una habitación pero un fotógrafo tiene que estar allí, así que le espera un infierno de salidas.
Los fotógrafos no deben poner sus fotos en una caja debajo de sus camas y ser los únicos que las vean. Si ponen la película en sus cámaras se presupone que quieren capturar lo que ven y mostrarlo a alguien diferente. La fotografía es comunicación.
Como una guía general yo diría que para un ensayo de 7 fotos yo tiraría de 20 a 30 carretes de 36 fotogramas de 35mm. Una imagen con calidad de exposición solo ocurre probablemente cada 100 películas. Es lo que hay.
Aprende de los mejores, los demás no tienen nada que ofrecer.



Biografía

Hurn es un fotógrafo autodidacta. Comenzó su carrera en 1955 trabajando para la agencia Reflex.
Se ganó su reputación como periodista fotográfico por su documentación de la revolución húngara de 1956, que fue publicada en Life Magazine, Picture Post, The Observer y otros periódicos.
A principios de los 60, trabajó como fotógrafo de moda en Londres, París y Nueva York. Sus fotografías para Voge y Harper incluyeron a “algunas de las mujeres más hermosas del mundo”.
En 1963, encargado por los productores de las películas de James Bond para realizar una serie de fotografías con Sean Connery y las actrices de Desde Rusia con amor. Como no llegó a tiempo la pistola Walther PPK, Hurn utilizó su propia pistola de aire Walther LP-53, convirtiéndose ésta en un símbolo de James Bond en muchos posters de esta serie de películas.
En 1965 entró en Magnum y se convirtió en miembro de pleno derecho en 1967.
En 1967 Dino de Laurentis le contrató para fotografiar en Roma a Jane Fonda haciendo Barbarella.
En 1972, se trasladó al País de Gales, donde había pasado parte de su niñez, y en 1973 fundó la School of Documentary Photography en Newport, Gales. Dirigió la escuela hasta 1990, cuando se retiró para volver a una vida como fotógrafo a tiempo completo, trabajando en proyectos personales.
También se apartó del fotoperiodismo documental, dando una aproximación más personal a la creación de la imagen.
Su libro País de Gales: La tierra de mi padre ilustra los aspectos tradicionales y modernos del País de Gales.
Ha obtenido los premios:
  • 1995, Arts Council of Wales Bursary
  • 1993/94, Bradford Fellowship
  • 1987/88, Imperial War Museum Arts Award
  • 1979/80, U.K./USA Bicentennial Fellowship
  • 1975, Kodak Social Photographic Bursary
  • 1971, Welsh Arts Council Award.
Sus obras forman parte de colecciones de, entre otros museos: British Council, Londres, Bibliothèque Nationale, París, Galerie du Château d'Eau, Toulouse, International Center of Photography, Nueva York, University of New Mexico, Albuquerque, National Library of Wales, Aberystwyth, …


Referencias




Libros

martes, 10 de enero de 2012

Jordi Cobb

Jodi Cobb es una fotógrafa estadounidense (vive en Washington D.C.) especializada en grandes historias universales sobre temas como la esclavitud del siglo XXI, al igual que en historias más íntimas y mundos secretos. Su curiosidad y su naturaleza aventurera inspiran su trabajo.




Las mejores fotografías se distinguen porque tienen algo en lo que podemos reconocernos.


Biografía

De niña viajó por todo el mundo con su familia (su padre trabajaba en Texaco) y creció en Irán, donde estuvo 5 años. Quizás por eso es una incansable viajera, habiendo recorrido más de 60 países, principalmente en Oriente Medio y Asia.
Se graduó en Periodismo y Arte en la Universidad de Missouri. Fue nombrada doctora honoris causa en Bellas Artes por la Universidad Corcoran de Arte y Diseño, en Washington. Mientras aún estudiaba periodismo, realizó unas fotografías a un amigo músico para la portada de su álbum, con las que ganó su primer premio. Después comenzó a trabajar como reportera para la revista House and Garden en Nueva York, donde terminó de descubrir que la cámara era un medio ideal para contar historias, por lo que volvió a la Universidad de Missouri para realizar un master en fotografía. .
Cobb fue una de los primeros fotógrafos que atravesó China tras su reapertura a Occidente, recorriendo 11.000 kilómetros en dos meses hasta completar el libro Journey Into China. Fue la primera en adentrarse en la vida de las mujeres de Arabia Saudí, entrando en los palacios de las princesas y en las tiendas de los beduinos para el magnífico artículo de 1987.
Actualmente freelance, ha trabajado en National Geographic (ha sido 1 de las 4 mujeres en plantilla que ha tenido NG) realizando para ellos numerosos reportajes como This Thing Called Love, 21st-Century Slaves, The Enigma of Beauty y Bahia: Where Brazil Was Born. Ha colaborado también en varios libros de National Geographic, como Women Photographers at National Geographic y en las exposiciones que lo acompañaron.
Para su libro Geisha: The Life, the Voices, the Art, se adentró de nuevo en un mundo extraordinariamente cerrado: las geishas de Japón. También le permitieron tener acceso especial para fotografiar la campaña presidencial de Gore en 2000.
Asimismo ha realizado fotografías para la serie de libros Day in the Life y fue la colaboradora principal de Vietnam Veterans Memorial: The Wall, Here Be Dragons y The Way Home: Ending Homelessness in America.
Sus fotografías han sido reconocidas y expuestas por todo el mundo.
Imparte talleres de forma habitual y conferencias por todo el mundo.
Ha obtenido diversos premios, como:
  • Fotógrafo del Año de la Asociación de Fotógrafos de Prensa y
  • World Press Photo en 1985.
  • Fotógrafo del Año de la White House News Photographers Association. (1ª mujer en conseguirlo).